El mes de septiembre es para la comunidad univesitaria un tiempo de regreso, de vuelta a los proyectos iniciados o de puesta en marcha de nuevas iniciativas. Compartiendo identidad con las antropologías latinas y europeas, la asociación AIBR ha recogido entre los temas de trabajo de este nuevo año académico la preocupación por la posición académica que tendrá en el futuro la disciplina de antropología social. El congreso de la EASA, recientemente finalizado, ha puesto a la luz el ya rancio debate sobre la nueva configuración de los planes de estudio. Por lo que puede afectar a un país como España, la incertidumbre es alta. Todo parece indicar que desaparecerá la joven licenciatura de antropología social para convertirse en una opción de postgrado. Las mesas de discusión sobre lo que se debe o no pedir a los ministerios llevan abiertas desde hace más de un año. El lector que nos haya seguido a lo largo de este tiempo, podrá comprobar que desde AIBR no hemos tratado de entrar en esa específica discusión, sino más bien en informar y analizar las causas de la falta de reconocimiento social de nuestra disciplina, dirigiendo el foco hacia orígenes internos, más que a decisiones burocráticas en instituciones ajenas.
Hoy queremos volver a esa reflexión. Hace exactamente un año, en el número 31, de septiembre de 2003, AIBR publicó un artículo en su sección de "Espacio crítico" que llevaba por título "¿Qué hacen los antropólogos?". En dicho texto se invitaba a la reflexión sobre el origen de una situación anunciada, amparada en la propia "experiencia de campo" que la página de Internet de nuestra asociación recibía de los estudiantes y lectores que la consultaban. Con el fin de ofrecer otro tipo de posiciones, en este número AIBR ha cedido este espacio a un texto recibido de un docente de la propia universidad. José Luis Anta Félez escribe sobre la falta de debate crítico en nuestra academia, en el caso español.
Como es habitual la edición de AIBR se completa con las secciones de noticias, reseñas bibliográficas, entrevistas (donde conversamos con el investigador francés Jacques Galinier), así como dos interesantes crónicas, la del I Congreso de Etnografía y Educación en Talavera de la Reina y la del curso de Retóricas Amerindias celebrado en El Escorial. El lector a su vez, podrá consultar una nueva sección dedicada a reseñas y enlaces recomendados de reciente aparición en Internet. Una vez más, esperamos haber ofrecido contenidos de interés.