El siguiente es el comunicado que el pueblo Arhuaco emitió ayer a la opinión pública nacional y a la comunidad internacional:
Una vez más el conflicto armado que desangra a nuestro país y en especial a los territorios indígenas, ha cobrado una víctima más. En esta ocasión, el pueblo Arhuaco, uno de los cuatro pueblos indígenas, dueños ancestrales del territorio sagrado de la Sierra Nevada de Santa Marta, ha sido minado en su autonomía y en su integridad cultural. El seis de noviembre del 2004, en la cuenca del río Aracataca, en la vereda denomina ‘El Chinchorro’, fue asesinado el Mamo Mariano Suárez Chaparro por parte de uno de los grupos armado ilegales que socavan nuestro territorio y nuestra integridad política y cultural.
El Mamo Mariano Suárez Chaparro era una de las figuras más importantes de nuestro pueblo Arhuaco, dado su carácter de autoridad tradicional y sobre todo, por ser el gestor del proceso de unidad y revitalización cultural que desde hace varios años adelanta nuestro pueblo. Bajo su coordinación, se han venido adelantando importantes procesos que han permitido alcanzar la unidad entre los Mamos y autoridades de las comunidades de las cuencas de los ríos Aracataca y Fundación, y a su vez, con las demás autoridades de todo el territorio del pueblo Arhuaco y de buena parte de las comunidades del pueblo Kogui.
El asesinato del Mamo Mariano Suárez Chaparro, es una clara advertencia contra nuestro proceso, pues desde siempre, nuestras autoridades han planteado de muchas formas, que este conflicto es totalmente ajeno a nuestra cultura, a nuestra historia y a nuestros procesos políticos de unidad entre los pueblos y autoridades indígenas. Ningún grupo armado puede ni ha sido autorizado por nuestros pueblos para tomar la vocería de nuestros intereses y, con toda seguridad, el asesinato de nuestro líder, el Mamo Mariano Suárez Chaparro, responde a su firme posición en defensa de nuestro territorio, nuestra cultura y nuestra autonomía como pueblo indígena. Estamos seguros que este asesinato forma parte de una estrategia de intimidación hacia nuestras autoridades tradicionales, y que las amenazas contra la vida de nuestros líderes será cada vez mayor, preocupándonos de manera extrema el futuro de nuestros pueblos.
Con este comunicado, pedimos la solidaridad y el acompañamiento de todas las instituciones y organizaciones nacionales e internacionales que velan por el respeto a los derechos humanos y a los derechos fundamentales de todo ciudadano y especialmente de los pueblos indígenas, pues ante la escalada de la violencia en el territorio sagrado y tradicional de la Sierra Nevada, los más afectados somos nosotros, los pueblos indígenas y nuestra permanencia como culturas y pueblos está seriamente amenazado.
De igual manera solicitamos a los organismos acompañarnos en un acto ceremonial de rechazo de todo forma de violencia a este vil asesinato para el día 9 y 10 de noviembre de 2004 en el Chinchorro cuenca del río Aracataca, Departamento del Magdalena.
Atentamente,
Pueblo Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta