ANTROPOLOGOS
AIBR
     ASOCIACIÓN DE ANTROPÓLOGOS IBEROAMERICANOS EN RED - AIBR
INICIO
ANTROPÓLOGOS
ARCHIVO
ARTÍCULOS
UNIVERSIDADES
INSTITUCIONES
REVISTAS
PROFESIÓN
REDES
EVENTOS
NOTICIAS
CURSOS
DESTACADOS
LIBROS
MULTIMEDIA
LISTA EMAIL
PUBLICAR
CALIDAD
QUIENES SOMOS
CONTACTAR
BUSCAR
SOCIOS
ASOCIARSE

Estadísticas de antropología

        

PORTADA PRESENTACIÓN ESPACIO CRÍTICO NOTICIAS NUEVOS ENLACES ENTREVISTA
REFLEJOS ETNOGRÁFICOS LIBROS AGENDA EQUIPO EDITORIAL

REFLEJOS ETNOGRÁFICOS

SUEÑOS Y MUERTE EN LOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD BAHÁ'Í DE LAS ISLAS CANARIAS

Alfonso Miguel García Hernández
Universidad de La Laguna

RESUMEN

Una cosa diferente es conocer el fenómeno del sueño, y otra es preguntarse ¿Sirven para algo los sueños? Los sueños como fenómenos significativos es evidente que han existido a lo largo de la historia de la humanidad, abundando sus referencias en el arte y la literatura, pues han sido reveladores para quienes los vivieron, trayendo a nuestras mentes símbolos, en ocasiones extraños y difíciles de entender por otra parte, mensajes que hablan al individuo de parcelas que ignora, de imágenes de sí mismo, de los otros, y del mundo circundante. A modo de metáforas artísticas, pictóricas o más cercanas en ocasiones a los mass-media, aportando significados esclarecedores a pensamientos, al sumar claridad a los mismos, y cuya meta interpretativa acaba siendo el convertir las imágenes simbólicas, visuales, en ideas verbales.

DEBATE: PREGUNTAS DEL EDITOR – RESPUESTAS DEL AUTOR

1- Usted aborda el estudio de los sueños, un tema del que tradicionalmente se ha ocupado la psicología y que la antropología rara vez ha tenido cabida. Su texto, por le contrario, es puramente antropológico ¿Qué es lo que puede aportar la antropología al estudio y análisis de los sueños? ¿Cómo se complementan y retroalimentan sus estudios con los de la psicología?

Los antropólogos en los últimos años han tenido poco que decir en torno a la muerte y el estudio de los sueños, salvo pequeñas excepciones, siendo la contribución hacia la comprensión de la muerte en la sociedad moderna principalmente de modo indirecto, al estudiar las distintas sociedades o culturas. Si además sumamos a ello la incorporación del estudio de los sueños, podríamos encontrarnos por instantes solos, y por ende frente a una antropología que busca redefinirse. En palabras de Fabian (2000: 173-190) probablemente los acercamientos a la muerte desde la antropología han sufrido un fenómeno de “parroquialización” al eliminar una concepción trascendental y universal del problema, entendiendo la misma más como elementos relacionados con el comportamiento: muerte y formas de muerte.

Somos conscientes de que nuestra comprensión de la muerte y un abordaje más real de la misma, dependerá de nuestra habilidad para librarnos de la noción de muerte tradicional, de su encierro en unos márgenes atribuibles al comportamiento, costumbre y folklore, para devolver a la experiencia del final de la vida individual a su estado de perfecto equívoco. Posiblemente esto llama a una antropología para la cual, la realidad social y la participación subjetiva, son los polos conceptuales e irreducibles de la investigación. Por lo que tendremos que rechazar el uso de la investigación de la antropología para el propósito exclusivo de ilustrar la muerte y los sueños como socialización, especialmente todo ese beneficio del uso de una etnografía en la cual la noción analítica de socialización es transformada en socialización programática, en apoyo del uso de recetas contemporáneas para hacer frente a la muerte. Por ello, reconocimiento social y realidad individual, han de ser entendidos como polos conceptuales irreducibles y el impulso del trabajo antropológico se compromete a ser dirigido hacia la mediación entre ellos, ligándonos con una orientación epistemológica a la cual estamos más cercanos.

La visión, análisis, evaluación y desarrollo en el presente, de los conceptos de muerte y sueños, han de ser precisos, así como nuestra interpretación de la literatura de la etnografía y la antropología de la muerte, siempre seleccionada e interpretada siguiendo los intereses de la investigación, peligro que podemos correr, y salvar si queremos dar una explicación contemporánea de la muerte y los sueños, por ello que nos hayamos apoyado en una etnografía de las actitudes y de las explicaciones, de las ideas de muerte en el proceso de individuación, y de los significados traídos desde los sueños. Una antropología crítica que se ofrece a apoyar la tesis de que la historia de las actitudes hacia la muerte ha sido individual y personalizada.

Una etnografía crítica vendría a traernos la conclusión sorprendente de que todas las opiniones frente a la muerte son equívocas, ambiguas con respecto a lo esperado en lo que respecta a conocimiento y significado. Donde significados traídos desde la etnología tradicional y la historia, nada tienen que ver con la codificación de reacciones de los significados de las imágenes contemporáneas de la muerte. Por ello proponemos una etnografía apoyada en sistemas más evolucionados, aunque más difíciles para el analista, pero más cercanos al significado del afuera y a la antropología contemporánea. Vemos por ello, la necesidad de que tanto antropólogos y otros analistas, profundicen en las reacciones modernas que ante la muerte existe, hallando o construyendo un nivel de interpretación que les permita compartir sus hallazgos. Ya que mientras desde finales del siglo diecinueve la idea central era la búsqueda de universales, y la etnografía no dudaba de ello, sino que progresaba en verificarlo, hoy tenemos la tarea de una idea social hermenéutica, una nueva interpretación social, independiente de que sea primitiva o moderna, de modo que comprendamos también los procesos que tratamos de comprender, de manera que la antropología de la muerte se convierta en una conquista en la forma de entender a la muerte y los procesos circundantes a dichos conceptos que explican los comportamientos en el límite de la vida.

2- Su texto desarrolla en tres fases distintas la cuestión de los sueños y su relación con la muerte en la comunidad Bahá'í, especialmente la ubicada en las Islas Canarias. Una de las cuestiones que más me ha sorprendido de su texto es un doble juego: por un lado, en la página 7 afirma que su investigación se centra en el aspecto descriptivo, mientras que, por otro, sus conclusiones desbordan en algunos puntos esa misma descripción. Sin embargo, dichas conclusiones parecen derivar hasta cierto punto de los escritos Bahá'í. ¿Es posible que la metodología de la antropología en el estudio de los sueños pueda derivar del estudio de la forma en que los miembros de una comunidad viven esos sueños y como los interpretan a partir de los textos básicos de su fe? ¿Podría desarrollar esta cuestión? Desde mi punto de vista, esto tiene un peligro, el de que la observación ya esté mediatizada por una explicación previa (la que dicen los textos), lo que puede cercenar otras respuestas posibles sobre la forma en ven sus sueños. ¿Qué recomienda usted a nuestros lectores hacer para evitar este peligro?

Ciertamente la investigación se centra principalmente en el mundo creíble y vivido de 22 miembros de la comunidad bahá'í de las Islas Canarias (comunidad de unos 500 miembros) mediante el análisis de los significados en torno a la muerte, y de otros mundos, mediante significados traídos desde sueños personales, como configuradores de un imaginario creíble, y a la vez ''increíble'', de la cosmología personal de los mismos, y a su vez también en lo que respecta al mundo de sentimientos - emociones como consecuencia de los mismos.

Fue necesario un conocimiento en profundidad de las aportaciones de los escritos por mi parte, ajeno a la comunidad bahá'í, ya que el trabajo primario estudiaba profundizar en los significados en torno a la muerte y el morir de los miembros de dicha comunidad de creyentes bahá'ís. Fruto del trabajo de campo (entrevistas, observación participante, encuentros) apareció un elemento no buscado previamente que encauzó una línea de investigación hacia un bloque de miembros que había experimentado sueños. Lo cual me sumó el objetivo de querer conocer los escritos o tablas originales y las interpretaciones dadas a ellas en lo relativo a sueños y muerte, para contrastar en cierto modo los resultados y significados, la explicación dada a los sueños y la interpretación de los mismos. Hubiera sido más cómodo no correr el riesgo de analizar contextualizadamente los sueños, evitando caer en la duda de estar condicionado en la metodología en lo que respecta a la interpretación de los mismos por los significados de los escritos, pero creímos que se debía correr ese riego, el cual no es superior al que se produce desde opciones más distantes, a la vez que era necesario si queríamos realizar una contrastación a la luz de los escritos, para saber si ellos eran los que influían y condicionaban estas significaciones, y la razón de ser de que se ubicasen para algunos miembros lo soñado-vivido en lo relativo al significado de la muerte, el morir y los muertos, de un modo tan esencial.

Fue una labor nada desdeñable y de gran dificultad antropológica, el tomar la determinación de incorporar el peligro de una opción de acercamiento en lo que respecta a las intersubjetividades y la interpretación de las mismas, y con el sumatorio del análisis, que de los sueños se hace, el cual se aparta de los objetos de estudio de la antropología, fundamentalmente realizada desde significados simbólicos y posiciones más o menos distantes de un particular lenguaje o cultura, que intenta desentrañar esa conexión no tan obvia entre el símbolo y lo que simboliza.

Realmente tras el análisis de esta tríada: sueños-escritos bahá'ís sobre la muerte- significados, se obtuvieron unos resultados que alejan a los sueños de los significados traídos por los escritos pero que los refuerzan, aunque sea paradójico. Aunque sería más correcto decir que los sueños modificaron al alza de modo considerablemente los sentidos y significados que aportan las escrituras, aunque muchos de ellos nada tuvieron que ver con las mismas tras lo expresado por los creyentes, al ser ellos y sus seres queridos los protagonistas de las historias e incorporar imágenes literarias o lingüísticas más cercanas, trayendo significados inéditos, que van desde la cotidianeidad a elementos más profundos y trascendentes vinculados con el sentido de la vida y la muerte y “lo que sucede en esos otros mundos de dios”. Es por ello por lo que lo importante fueran los sentidos personales, vívidos y estremecedores para los informantes, los cuales han llegado en ocasiones a condicionarles su vida en lo relativo a las creencias del significado de la muerte y la progresión del muerto, configurando una historia sentida de lo que sucede después de la muerte; e incluso logrando prescribir y orientar su vida, al permitírsele relatar en más de una ocasión el sentido de la misma.


PORTADA PRESENTACIÓN ESPACIO CRÍTICO NOTICIAS NUEVOS ENLACES ENTREVISTA
REFLEJOS ETNOGRÁFICOS LIBROS AGENDA EQUIPO EDITORIAL


AIBR -El Rincon del Antropologo