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¿QUÉ HACEN LOS ANTROPÓLOGOS?
Autores: Carlos Bezos-Daleske y Sergio López

    EL TRABAJO DE CAMPO

    El trabajo de campo es por excelencia el elemento que define la labor de un antropólogo/a. No es algo que pueda aprenderse en un aula ni leyendo un libro. El trabajo de campo puede entenderse como una relación de elementos que facilitan el control del llamado "choque cultural", es decir, la tensión que se genera cuando entramos en contacto con otras culturas distintas a la nuestra.

    El trabajo de campo en Antropología se compone de tres elementos (Mefcalf, P., 2005: Anthropology, the Basics):

    • Residencia durante un largo espacio de tiempo: Bronislav Malinowski fue uno de los antropólogos pioneros en la práctica del trabajo de campo. Estableció su tienda en la aldea Kiriwina, en las Islas Trobiand, donde permaneció viviendo durante su exilio de Inglaterra. Hoy en día no es necesario llevar una tienda de campaña y suele haber reglas definidas sobre cómo obtener y recibir la hospitalidad en una comunidad o poblado. Una de las primeras acciones que debe hacer el antropólogo al llegar al lugar de campo es establecer contacto con sus líderes políticos o religiosos. Existirán numerosos problemas y reacciones entre la gente hasta que se acostumbren a la presencia del nuevo visitante. La duración mínima para lograr una completa inmersión oscila entre uno y dos años.

    • Inmersión lingüística: En sentido estricto, el trabajo de campo implica el uso de una nueva lengua por parte del investigador. La razón es casi obvia: utilizar un lenguaje completamente distinto al propio es también un indicador de nuestra disposición para entrar en "otras" formas de pensamiento. Un antropólogo no es un turista. No le basta aprender una serie de frases comunes para saber una dirección o poder reservar la habitación de un hotel. Por el contrario, necesita tener fluidez para comunicarse lo antes posible con la cultura o los problemas que quiere documentar y la gente con la que va a convivir.

    • Observación participante: Este es tal vez el aspecto más dificil de lograr en el trabajo de campo. Básicamente significa que el antropólogo se convierte en un elemento más dentro de la vida de la gente, haciendo las mismas actividades que hacen ellos. Sin embargo, este es un objetivo que sólo se suele conseguir de manera parcial. En buena parte de los casos, los antropólogos simplemente son técnica o físicamente incompetentes para realizar las mismas actividades de la gente del lugar. Sin embargo, lo importante es que al menos exista un "intento" de implicarse en la vida de las personas con las que está conviviendo.

    Si bien no todos los antropólogos llevan a cabo de manera estricta los requisitos relacionados aquí para la realización de su trabajo de campo, los especialistas mejor preparados para estudiar elementos culturales en entornos occidentales siempre han realizado con anterioridad un trabajo en profundidad basado en estos términos.


    EL CHOQUE CULTURAL

    El "choque cultural" o tensión que se genera cuando entramos en contacto con otras culturas distintas de la nuestra puede ser categorizado desde cuatro perspectivas:

    • Choque de entrada: Se trata de la desorientación que afecta al antropólogo cuando entra en contacto con la cultura que va a estudiar. Puede tener consecuecias psicológicas o físicas, tanto de tipo negativo (depresión, enfermedades, añoranza, sentimiento de inferioridad, cuestionamiento por la validez de su investigación o por su propia competencia) como positivo (expectación, fascinación, ilusión, curiosidad).

    • Choque de salida: Tiene el carácter opuesto al anterior, pues se produce en el antropólogo cuando termina el trabajo de campo y vuelve a su cultura de origen. Habrá muchas cosas que le resulten extrañas, como si las hubiera visto por primera vez. Es frecuente que el antropólogo sea visto como una persona rara en los contextos sociales de su propia cultura. Adicionalmente, la finalización de su trabajo puede convertirse en un momento doloroso al despedirse (muchas veces para siempre) de las personas que le acogieron durante sus estancia en el campo, con las que estableció gran amistad y que en ocasiones llegaron tal vez a salvarle la vida.

    • Choque nativo de entrada: No sólo el antropólogo sufre un choque cultural. También lo sufren las personas que lo reciben. Esto puede tener importantes consecuencias para el antropólogo. La gente sentirá expectativas hacia él, surgirán celos, miedo a que se altere la vida de la aldea, temor a que el antropólogo descubra secretos o tramas de poder hacia determinadas personas. Este tipo de circunstancias pueden incluso poner en peligro la vida del investigador.

    • Choque nativo de salida: Generalmente se produce una fuerte añoranza y tristeza por parte de los nativos cuando el antropólogo se despide. Con frecuencia se producirán intereses por parte de personas que quieran viajar o visitar el lugar de origen del antropólogo, o simplemente que deseen utilizar su amistad con él para lograr una vida distinta y salir de la aldea.

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