LA FIESTA DEL ROSARIO Y LA MARA T'AQA (O AÑO NUEVO AYMARA) EN LA MARKA JESUS DE MACHAQA

Publicado por la revista Antropolis, La Paz, abril – mayo del 2001.


Esteban Ticona Alejo
UMSA- Bolivia

Esteban Ticona Alejo, sociólogo, es master en Antropología por el FLACSO (Ecuador) y profesor de la Universidad Mayor de San Andrés (en La Paz, Bolivia). Es miembro del Proyecto AYLLUS DANIDA y trabaja desde hace varios años en investigación indígena.


Introducción

El siguiente trabajo, intenta aproximar al tema de la cosmovisión aymara a partir de la práctica ritual de los comunarios de la Marka (1) Jesús de Machaqa de la provincia Ingavi del departamento de La Paz. La primera parte trata el simbolismo de la siembra y la segunda la celebración del año nuevo andino. La preocupación del autor no sólo viene por el lado de la observación participante, sino fundamentalmente por el compromiso en el fortalecimiento de la identidad de los pueblos andinos y originarios de Bolivia.

Los doce ayllus simbólicos (2): La fiesta del Rosario ó el inicio del rito de la siembra

Cada primer domingo de octubre, se realiza la fiesta del Rosario, la principal fiesta agrícola de los doce ayllus, en el pueblo central de su marka. En esta fiesta los "vecinos" (3) del pueblo no participan de ninguna forma.

La fiesta, a partir de la cosmovisión aymara, tiene un profundo significado ritual, donde no sólo se expresa lo estrictamente espiritual, económico sino también lo político-ideológico, incluyendo cierto simulacro de ch'axwa, como ritualización de los permanentes conflictos y alianzas interayllus.

Algunos comunarios opinan que esta fiesta, tan impregnada de matices machaqueños, tiene sus orígenes en la época de los Inca. En la colonia y la república, se pudo mantener mejor la celebración al hacerla coincidir con el aniversario de la virgen del Rosario. Pese a que en algunas ocasiones hubo presión del corregidor y del cura del pueblo para que no se llevara a efecto, esta fiesta sigue siendo -con o sin misa cristiana- la principal celebración del inicio de la siembra de los ayllus en el corazón de la Marka machaqueña.

Antiguamente, al igual que en otras fiestas, esta celebración contaba con prestes de los ayllus, cuya principal misión era la de preparar la misa en honor a la Virgen. Sin embargo, en los últimos años desaparecieron los prestes y su misa en honor a la "mamita". Pero no así la fiesta, que sigue denominándose "del Rosario".

Los doce ayllus de Jesús de Machaqa, participan en la celebración, organizados según los criterios andinos como el de araxa/manqha (arriba/abajo), ch'iqa/kupi (izqierda/derecha.), entre otros. La plaza principal del pueblo queda transformada en tayka marka (pueblo madre), o territorio simbólico de los doce ayllus tradicionales. Dentro de ella, cada ayllu tiene su demarcación o espacio específico, mantenido año tras año, llamado sayaña (solar familiar) Es decir, cada uno de los doce ayllus aparece como una familia de la gran comunidad machaqueña.

Además, la tayka marka constituye un espacio neutral, donde en torno al origen de los doce ayllus vuelven a unirse todos los ayllus del presente. Pareciera relucir nuevamente, en el inconsciente colectivo de los comunarios, la idea del kuti (retorno a lo que fueron sus raíces) y la reafirmación dela unidad simbólica de los doce ayllus, en medio de su multiplicación en muchos más ayllus y comunidades

Generalmente la fiesta se inicia en la víspera con la llegada de cada ayllu, presidido por su Jilir mallku y mama mallku (la principal autoridad originaria y su esposa) Primero se han reunido en la casa y canchón -llamadas también sayaña- que cada ayllu tiene en alguna parte del pueblo. De allí en la tarde van ingresando a la plaza, en parejas, por una de las tres esquinas. Dan unas cuantas vueltas y retornan a su casa sayaña. El día siguiente a media mañana, todos retornan para ocupar masiva y conjuntamente la plaza. Los de Parcial Arriba se instalan en el lado derecho de la plaza (mirando a la iglesia), los de Parcial Abajo en el izquierdo y, dentro de su parcial, cada ayllu en el espacio que tiene asignado desde tiempo inmemorial, de acuerdo a su rango, llamado también sayaña. El conjunto refleja en la plaza, a grandes rasgos, el mapa de todo Machaqa. Las comunidades p'iqi o cabeza de cada parcialidad -Jilatiti y Qhunqhu- se ubican contiguamente en el centro de la plaza. Las comunidades kayu (pie) o chana (hermano menor) -incluido el ayllu marka- ocupan un lugar periférico, cerca de las esquinas.

Dentro de su sayaña cada ayllu forma su rueda y va bailando qina qina: los músicos, todos hombres, con su qhawa de piel de tigre; los mallkus y mama mallkus lucen sus mejores galas: ellos con su poncho, su q'ipi (bulto), sus "rosarios", su pequeña vara de mando y -muy notoriamente- su chicote de mando; ellas con su manta de awayu, su q'ipi y la montera. Todos van dando vueltas en círculo. Todos van girando de derecha a izquierda, repitiendo el lema de sara, sara... (vamos, vamos...)

Los p'iqis (cabezas), acompañantes de los jilaqatas y/o mallkus, son los animadores de esta fiesta. En frase de Layme (s/f): "en total había doce conjuntos grandes de qena qena, cada ayllu completo hacía una rueda inmensa en su puesto siempre de costumbre sin pasar a otro límite u otro conjunto bajo pena de ser azotado."

El conjunto de los doce ayllus, dentro de esta plaza casi cuadrada, forma, como un gran círculo o, más exactamente, como dos medias lunas -que son las dos parcialidades- que van girando lentamente sin acabar de salir de su propio espacio. Parece una simbolización del juego de alianzas entre ayllus y entre las dos parcialidades (Triguero, 1989: 5) Los doce ayllus participan en la fiesta, todos ellos danzando la qina qina, que constituye el baile ritual de la siembra y la ch'axwa o conflicto.

Hacia el mediodía, hay un momento en que se representa una pelea simbólica: los mallkus empiezan a enarbolar sus chicotes y a corretear a su gente, como si estuvieran arreando a su ganado. Las ruedas empiezan a girar a un ritmo mucho más rápido y se ve un gran movimiento giratorio en todo el conjunto de la plaza. En principio, se trata sólo de un acto expresivo. Pero, a veces, si hay algunos problemas latentes, este momento puede evolucionar hacia golpes más reales. Por ejemplo, un año alguien del ayllu x había provocado a los del ayllu z, y éstos, aprovecharon este momento para propinarle una buena golpiza. Los mallkus del ayllu cabeza, Qhunqhu, intentaron intervenir pero empezó la repartija de chicotazos entre todos: se generó una ch'axwa (pelea)

El Concepto de ch'axwa casi siempre se ha traducido como guerra, sin embargo, tal apreciación parece no ser exacta; significa más bien, 'lío, riña o conflicto'. En la fiesta del Rosario la ch'axwa no se incorpora simbólicamente como un elemento ritual esencial que enfrente a dos ayllus o mitades, a la manera que ocurre en otras partes de los Andes, como en el tinku del Norte de Potosí o el ch'iyar jaqui en las alturas del Cusco. Sin embargo, cierto lenguaje de agresión o competencia está siempre presente y se expresa sobre todo en la abundancia de chicotes, de varios tipos y nombres, en todo el ambiente de la fiesta.

El chicote juega aquí dos roles: no sólo es distintivo del mallku-"pastor"; puede ser también una alusión y estímulo para la ch'awa. La misma qhawa, que viene a ser como una coraza de piel de tigre, puede transmitir en este contexto cierto mensaje agresivo. La canalización de ciertos márgenes de violencia en la fiesta, no se descarta, como un mecanismo para reencontrar el equilibrio: la ch'axwa en la fiesta puede permitir que la tensión colectiva termine en la distensión, el secreto terapéutico.

Esto supuesto, no es de extrañar el temor de los vecinos del pueblo con motivo de esta fiesta del Rosario en 1920, el año anterior a la sublevación. Alarmados, escribían al prefecto diciendo que seis mil indios, bailarines y espectadores de los doce ayllus, se preparaban "para atacar el pueblo y el vecindario" (4).

En definitiva, con o sin ch'axwa, la fiesta del Rosario constituye el inicio de la siembra agrícola y la ritualización de la unidad de los doce ayllus y una referencia permanente a las raíces de la gran marka machaqueña: el reencuentro del pasado en el presente (Ticona, 1990 y Triguero, 1989)

La Celebración del Mara T'aqa

Desde 1990 han surgido otras tradiciones nuevas, como a celebración del Mara T'aqa -o Año Nuevo Aymara- cada 21 de junio en las ruinas de Wanqani del ayllu Qhunqhu. Esta tradición fue introducida primero en Tiwanaku y, de ahí, se ha expandido a otros lugares, más allá del altiplano incluso en ciudades como La Paz, El Alto, Oruro o Cochabamba. La idea para llevar adelante esta tradición en Jesús de Machaqa tiene otros matices, se inició en los talleres de recopilación histórica, llevado en el ayllu Qhunqhu Liki Liki, donde los (y las) comunarios rememoraron la participación de los comunarios de Qhunqhu en la sublevación del 12 de marzo de 1921, la experiencia de la escuela indígena clandestina, dirigida por Francisco Choque, y la historia del ayllu en torno a su religiosidad.

En estos talleres de historia de los ayllus, se mencionaba insistentemente de la importancia en el otrora de espacios sagrados como la Wak'a Tata qala, que según los comunarios y comunarias, se constituyó en el único defensor de sus hijos e hijas en momentos difíciles, como la masacre en 1921 y la Guerra del Chaco (1932-1935) -Contienda bélica librada por Bolivia y el Paraguay-. Aquí surgió la pregunta, ¿si Tata qala nos ha protegido tanto en momentos difíciles, por qué nosotros nos hemos apartado de ella? Una respuesta a este interrogante, fue la idea de iniciar la celebración de la Mara T'aqa, precisamente al Tata qala. Aquí fue decisivo la convicción del mallku Feliciano Calle, su mama mallku y los cuatro mallkus del ayllu, quienes asumieron la organización del año nuevo aymara, invitando a todos los mallkus de la jurisdicción de Jesús de Machaqa. La celebración tiene una profunda convicción en la religiosidad andina, que se fue masificando, hasta que el cabildo de Ayllus de la Marka, asumió la organización del año nuevo andino. La Mara T'aqa tiene que ver con el nombre de Pacha kuti (Ticona, comp. 1991), que en este caso puede interpretarse como el giro del tiempo.

El sitio elegido para su realización son las sagradas ruinas de Wanqani (lit. piedra larga), específicamente en la Wak'a llamada Tata qala (lit. Padre piedra), que tiene una longitud de 5.10m. por 0.95 de ancho. Que se encuentra ubicada, a 25 kms al sur de Tiwanaku. Que según el arqueólogo Máx. Portugal, tiene parentesco con el periodo de expansión del arte y la cultura de Tiwanaku.

Según la tradición oral machaqueña, Wanqani constituye la génesis de la Marka Machaqa. Su origen se remonta al Ch'amak Pacha (tiempo de la oscuridad), donde habitaban los Chullpas, los primeros pobladores andinos. Que -según cuentan- con la aparición de los rayos del Sol, muchos de ellos quedaron petrificados.

Chica Aruma: La primera ch'alla (5)

La primera ch'alla del Mara T'aqa se realiza a medianoche o Chica Aruma del 21 de junio. Es el primer contacto con la Pachamama y los Achachilas en el centro geográfico imaginario de Jesús de Machaqa, llamada marka.

En la religiosidad aymara la noche es muy importante, porque es él pacha o tiempo propicio para comunicarse con las divinidades. El diálogo con los Uywiris o protectores empieza con el akhulliku y termina con los buenos deseos para todos los habitantes del país.

La Waxt'a a la Pachamama, a los Achachilas y al Tata Willka

La Waxt'a se efectúan antes que repunte el Sol y ante la Wak'a sagrada Tata Qala. Este es el acto central de la ceremonia religiosa del Mara T'aqa. Este rito es presidido por dos yatiris del ayllu y acompañados de las autoridades comunales.

El nombramiento de nuevas autoridades originarias

Finalmente, la celebración del Mara T'aqa, ha adquirido un profundo significado, puesto que el nuevo jilir jach'a mallku awki y su mama mallku del Cabildo de Jesús de Machaqa, que debe tomar posesión el primero de enero del año siguiente, queda formalmente nombrado machaq jilir jach'a mallku awki en el curso de la celebración de ese Año Nuevo Aymara, a mitad del año cristiano, de modo que en los meses venideros ya acompaña el jilir jach'a mallku awki, en ejercicio, los principales actos y asambleas, para interiorizarse en sus futuras tareas.

Conclusión

La celebración de la fiesta del Rosario tiene un sentido simbólico del inicio del rito de siembra agrícola. En cambio, la celebración del Mara T'aqa o año nuevo, es una "invención" de la tradición andina contemporánea. Ambas fiestas rituales están estrechamente relacionadas con una forma de cosmovisión y de relacionamiento con la naturaleza, como la Pachamama o el Tata Inti. Si bien la fiesta del Rosario tiene larga data, con el tiempo ha sufrido una serie de modificaciones, como parte de la dinámica de los ayllus; pero sin perder el sentido de la celebración. En cambio, la Mara T'aqa o año nuevo está marcada por un eje espiritual andino, que es una de las reivindicaciones contemporáneas de los pueblos indígenas andinos.

Chuqiyapu Marka, Jallu pacha de 2001

BIBLIOGRAFÍA

  • CHOQUE Canqui , Roberto. 1979. "Sublevación y Masacre de los comunarios de Jesús de Machaqa" Antropología (La Paz) 1: 1-27.
  • CHOQUE Canqui, Roberto. 1986. La Masacre de Jesús de Machaca. La Paz: Chitakolla.
  • CHOQUE Canqui, Roberto y Esteban Ticona Alejo. 1996. Jesús de Machaqa la Marka Rebelde. 2. Sublevación y masacre de 1921. La Paz: CIPCA y CEDOIN.
  • LAYME P., Felix. (s/f). "Tradiciones históricas de Jesús de Machaca". La Paz. (Ms)
  • TICONA Alejo, Esteban y Xavier Albó. 1997. La Lucha por el Poder Comunal, Vol. 3, Serie Jesús de Machaqa: La Marka Rebelde. CEDOIN/CIPCA. La Paz
  • TICONA Alejo, Esteban. 1990. "Unidad y Ch'axwa comunal en la fiesta del Rosario de Jesús de Machaqa, Jesús de Machaqa" La Paz. (MS)
  • TICONA Alejo, Esteban (compilador). 1990, "historia oral de los aymaras de Qhunqhu San Salvador de Jesús de Machaqa. Testimonios aymara/castellano". La Paz: CIPCA, Documentos Internos.
  • TICONA Alejo, Esteban (compilador). 1991. "Jiwasanakan Sartawisa, Nuestra Historia. Jesús de Machaqa y Ayo Ayo", La Paz: CIPCA, Documentos Internos. (Parcialmente reproducido en el Anexo 2)
  • TRIGUERO C., Abraham. 1989."Fiesta del Rosario de las Comunidades de Jesús de Machaqa" Qurpa. (Ms)

     


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