AIBR, REVISTA DE ANTROPOLOGÍA IBEROAMERICANA. Nº25 NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2002


PETER MASON

PETER MASON:
"Los europeos no necesitábamos descubrir América para aplicar la imagen que nos hicimos sobre los indios."


Entrevista realizada por CLAUDIA NANCY QUICENO

Son muchas las menciones y temáticas desarrolladas en la antropología sobre la alteridad. Sin embargo, con menos frecuencia basamos nuestras herramientas para estudiar a los otros en el mundo de las imágenes y en su valoración como elementos vivos e interactivos. Peter Mason, británico afincado en Holanda, es uno de los especialistas en este tipo de investigación, directamente aplicada en sus trabajos sobre la concepción que los europeos tuvieron tras el descubirmiento de América. Doctor en antropología por la Universidad de Utrech, Master en Artes por la Universidad de Oxford, autor y coautor de más de cien libros, entre los que destacan "The lives of images (2001)" o "Deconstructing America (1990)", Mason nos recibió en la Casa de América, en Madrid, para descubrirnos esta fascinante cara de la investigación antropológica.


P: ¿Qué motiva a un británico como usted a estudiar las culturas amerindias?
R: Yo soy británico, soy inglés, pero llevo viviendo 25 años en Amsterdam, por lo que me veo más "europeo". Lo que me motiva no sólo es el estudio de América del Sur, sino todo aquello relativo a la imagen de lo "no europeo", porque es una manera de definirnos a nosotros. Y es que nosotros somos lo que no son los "no europeos" y al revés. Yo intento desenterrar la historia de las imágenes, cómo se conformaron estas imágenes de lo que es América. Me intereso por cómo se percibe América en Europa, y lo hago con las imágenes más que con los textos, por ejemplo, cuadros, pinturas o dibujos.

¿Que nos ofrece el arte, en el sentido de representación gráfica ante otras facetas, como la literaria?
No es una cuestión de validar una u otra. Es más, yo utilizo las imágenes, y no me preocupa que sean imágenes artísticas o no. No necesito que sea arte, y prefiero utilizar la palabra "visual" en lugar de "arte" pues esto tiene que ver con intención, con recepción. Yo trabajo con imágenes realizadas por artistas (por ejemplo Rembrandt o Rafael), pero también con otras imágenes anónimas y algunas de ellas de muy mala calidad. Todas ellas pertenecen a lo que podríamos llamar el "cuerpo" de imágenes de América del Sur. Estas imágenes –y este es el tema de mi último libro "Las vidas de las imágenes"- nacen en un lugar, en cierto momento, viajan de un continente a otro, desaparecen en un sitio y luego emergen en otro como si tuviesen su propia vida. Se trata de escribir las biografías de esas imágenes.

Pero cada imagen pertenece a un periodo, a un momento determinado, y las imágenes que estudia ahora las estudia desde la perspectiva del año 2002
Sí, porque las imágenes no son pasivas. Tienen un rol activo y tienen la capacidad de crear un nuevo contexto. Por ejemplo, las imágenes del códice Mendoza, del siglo XVI que incluyen imágenes de Motecuhzoma, surgieron de nuevo en el siglo XVII, fueron reutilizadas por Diego Rivera en México, en el siglo XX y no sabemos lo que ocurrirá de nuevo en el futuro. Es decir, no hay un único contexto legítimo para las imágenes, sino que estas se insertan en nuevos siglos y nuevos contextos. Las imágenes son un punto de condensación de relaciones de fuerza, y determinadas por elementos políticos por ejemplo. Las imágenes son receptores de sentidos, pero también tienen capacidad de crear y provocar algo en quien las mira. El artista puede alterar también el sentido de la imagen. Combinan metas políticas, por ejemplo. PETER MASON

En su libro "Deconstructing America" usted trata el tema alteridad ¿Cuál es la imagen que los europeos tienen de América?
Este es un libro en donde comienzo aplicando una visión europea al material que llega de América, y en el transcurso del libro hay un cambio de voz, de forma que en los últimos capítulos quienes hablan son las voces nativas. Hay capítulos donde se tratan de estereotipos y formas muy fijadas de alteridad, con raíces en Europa. Las llamados razas plínicas mostruosas por ejemplo son seres más o menos mitológicos, que han poblado la imaginación europea y que fueron utilizados para representar a los indios amerindios en sus primeras imágenes, como seres sin cabeza, o por ejemplo las amazonas (retomando un tema de la Grecia Clásica). Se trata de formas de alteridad, imágenes del otro que en cierto sentido ya estaban antes del descubrimiento de América. Es decir, los europeos no necesitábamos descubrir América para aplicar la imagen que hicimos sobre los indios. Estas imágenes realmente fueron sacadas de un "depósito" que ya había y que ya se aplicaba a los musulmanes, o a algunos grupos de mujeres, como por ejemplo las brujas europeas.

En el contexto político y cultural actual ¿Usted cree que ocurre lo mismo? Por ejemplo, cuando tras el 11 de septiembre la cultura europea crea la imagen del Mundo Islámico…
Yo diría que sí y esto ya ha sido señalado en algunas ocasiones. En el contexto actual estoy de acuerdo con Edward Said cuando habla de un resurgimiento de temáticas del siglo XIX, por ejemplo cuando para hablar de Bin Laden se retoma a "Moby Dick", como la "presa" que quieren cazar los Estados Unidos, su obsesión, esa "ballena blanca" de George Bush.

En el continente europeo cada vez nos encontramos ante la imagen de otras culturas que llegan a nosotros ¿Cómo se negocia aquí esta alteridad, cuando llegan marroquíes o ciudadanos de América Latina? ¿La imagen que se forma es la de un mosaico? ¿Un multiculturalismo? ¿Acabará siendo un asimilacionismo?
Aquí retomaría una escena que ya ocurría en el siglo XVI. Lo fascinante de dicho siglo es que tras el descubrimiento se encuentran tantas imágenes distintas de América Latina que no se han consolidado ni cristalizado, y al final del siglo XVI, con las publicaciones de los hermanos De Bry se comienza una consolidación de las imágenes. Lo que me fascina del siglo XVI es la gran variedad de imágenes. Volver a la posibilidad de una abertura a esas distintas formas que ya existía en el siglo XVI. Bartolomé de las Casas, por ejemplo, con su política de asimilación fue también borrando la incompatibilidad de las culturas indias con las culturas de Europa. Actualmente, en el trabajo antropológico, lo que me fascina de algunos estudiosos que han trabajado en América Latina, como Manuel Gutiérrez o Edmundo Magaña es que ellos han mostrado algo de lo que es vivir un mundo totalmente distinto al mundo que conocemos nosotros. La idea de estudiar mundos que son inconmensurables es lo que me fascina.

Y si le damos la vuelta a todo, ¿Cómo es la imagen que un indígena o un indio tiene de un ciudadano occidental? ¿Se vuelva a alterar la imagen del otro?
Creo que sí. La parte de América del Sur que más conozco es Chile, y por mi experiencia con ellos, también lo percibo en ellos cuando estoy allí. Por ejemplo, como soy inglés suponen que tengo que tomar el té a las cuatro, o comer a las doce. Es una suposición muy natural y que no me molesta. Pero –felizmente- no todos los ingleses somos iguales, ni los españoles ni los holandeses.

Cambiando un poco de tema, usted no tiene vinculación con ninguna Universidad. ¿Puede un antropólogo vivir de algo que no sea la universidad?
Yo trabajo por mi propia cuenta. Investigo lo que quiero estudiar. Trabajo por proyectos. Si me invitan a participar en un proyecto y me interesa, voy allá. Yo soy un desastre en eso de llenar formularios y corregir exámenes. Todo el tiempo que los catedráticos tienen que gastar en trabajos de este tipo yo lo puedo utilizar para hacer investigaciones u otra cosa. Lo positivo es que se hace otra forma de contacto social. Mis colaboradores o colegas no son necesariamente gente que trabaje en mi misma facultad o universidad. Me gusta escribir junto con otros autores y tengo la completa libertad de escoger mis coautores, independientemente de la fuente de financiación de un proyecto. Esta es una libertad muy positiva. El lado negativo es que si eres catedrático en una universidad todo el mundo sabe quien eres, donde estás y qué estás haciendo. En mi caso, a no ser que publiques, estás oculto. La forma de "ventilar" mis ideas es, por tanto, publicando libros.

¿Y qué libros o líneas de investigación está tratando en estos momentos?
Estoy terminando una investigación junto con un colega en Chile, Christián Báez. Lo englobamos ahora –como título provisional- bajo el nombre de "En el jardín", y es una investigación sobre las historias de pueblos del Sur de América que fueron llevados a Europa para ser mostrados en los jardines zoológicos, en París, en Londres o en Amsterdam. Este es un fenómeno típico del siglo XIX pero que de alguna forma también ocurre en la actualidad. Este verano, por ejemplo, llegaron un grupo de pigmeos de África para bailar y cantar en un pueblo de Bélgica con el objeto de recaudar fondos. Es algo parecido a lo que tuvieron que hacer los Filipinos en Madrid o en el caso chileno los fueguinos cuando fueron llevados a Europa. Me interesa porque es una parte de la historia de Europa, y tiene que ver con la imagen del otro. Fue un periodo donde el público francés, inglés o alemán sabía que no tenía que ir a ver imágenes para conocer a los indios, sino que los tenía vivos, allí, en los zoológicos.

¿Hay algún autor que le haya influido especialmente en su carrera?
Sí, el historiador Carlo Ginzburg, autor de "El queso y los gusanos".

¿Y algún antropólogo?
Pues…eso mejor lo dejamos (risas)

Menciónenos un libro que no sea de antropología…
"Austerlitz", de W.G.Sebald, es un autor alemán que murió el año pasado. Lo compré porque está lleno de fotos pero me lo leí en un fin de semana. Y sé que hoy precisamente ha salido la versión en español.

Y una imagen…
El cubo de Alberto Giacometti…es un cubo que no es un cubo, es un bloque que tiene más de seis caras, pero se sigue llamando cubo, es una obra muy densa, hecha en los años 20.

Una canción…
Me quedo con Van Morrison: "No guru, no method, no teacher".

Un deseo…
Estar con vosotros aquí el próximo año.


AIBR -El Rincon del Antropologo